La posición canguro consiste en colocar al bebé en contacto piel a piel, en posición vertical sobre el pecho de su madre, padre o cualquier otro cuidador. El bebé debe tener la cara de medio lado, con los brazos y piernas en posición de rana.
Esta posición debe mantenerse el mayor tiempo posible, idealmente 24 horas al día. El bebé solo se saca de la posición canguro para el cambio de pañal. La alimentación se realiza en esta misma posición. Durante la noche, el cuidador debe dormir en posición semi-sentada para mantener al bebé seguro.
Es normal que tanto el cuidador como el bebé sientan calor y transpiren durante esta práctica. No se alarmen, es parte de la experiencia. El bebé será quien indique si está incómodo —por ejemplo, llorando o rechazando la posición—, en cuyo caso pueden ajustarlo suavemente.
- Sacarlo del pecho para algo diferente a cambiarle el pañal.
- Acostarlo en posición horizontal.
- Fajarlo o ponerle objetos en el ombligo.
- Usar chupos.
Bañarlo de manera tradicional (sumergiéndolo en agua). - Ponerle pulseras u otros objetos en la muñeca o en los brazos.
- Ofrecerle alimentos distintos a la leche materna o a lo indicado por el pediatra.
El bebé debe vestir ropa ligera que le permita mantener la posición canguro cómodamente y conservar el calor corporal.
Se recomienda:
- Gorrito permanente para evitar la pérdida de calor.
- Camiseta abierta al frente y sin mangas.
- Pañal.
- “Patines” o medias.
Si utiliza pañales de tela, lávelos con jabón suave (como jabón de coco) y enjuáguelos con abundante agua. No los planche, para evitar irritaciones en la piel del bebé.
Por ahora no es necesario bañarlo de manera tradicional. Sin embargo, es fundamental mantenerlo limpio para prevenir irritaciones o infecciones en la piel.
- Zona del pañal: límpiela cada vez que el bebé orine o evacúe, utilizando un algodón o paño suave humedecido en agua tibia. Seque muy bien la piel antes de colocar un nuevo pañal.
La estimulación es una excelente forma de fortalecer el vínculo afectivo con su bebé y favorecer su desarrollo físico, emocional y cognitivo.
- Contacto afectivo: arrúllelo suavemente (sin zarandearlo) para que se sienta seguro y tranquilo.
- Juego diario: dedique entre 30 y 60 minutos al día para jugar con él, hablarle, cantarle, acariciarlo y sonreírle. Estos momentos favorecen el desarrollo de la comunicación y la relación afectiva.
- Estimulación temprana: puede mostrarle objetos de colores vivos, hacer sonidos suaves para llamar su atención o dejar que toque texturas diferentes.
- Lectura: leerle cuentos en voz alta, incluso desde recién nacido, estimula su lenguaje y le ayuda a reconocer su voz y entonación.
- Rutinas: procure mantener horarios estables para sus actividades diarias (alimentación, descanso, juegos), lo que le da seguridad.
Recuerde que la estimulación debe ser siempre suave, respetando el ritmo y las señales de su bebé. Si llora o muestra incomodidad, detenga la actividad y vuelva a intentarlo más tarde.
La Fundación Canguro se une a los esfuerzos de promoción de la lactancia materna, destacándola como uno de los tres componentes fundamentales del Método Madre Canguro.
Recordemos el principio: cada caso debe evaluarse de manera individual y siempre se dará prioridad a la leche materna. Solo en situaciones específicas —como producción insuficiente, imposibilidad de lactar o por indicación médica— podrá complementarse o reemplazarse con sucedáneos especialmente adaptados para recién nacidos prematuros o de bajo peso.
- Para recolectar, almacenar y administrar la leche materna, utilice recipientes adecuados: preferiblemente de vidrio o, en su defecto, plásticos diseñados para uso alimentario y que cumplan con las normas de seguridad.
- Evite el uso de biberones o chupos, ya que pueden interferir con el establecimiento y mantenimiento de la lactancia materna.
- Coloque al bebé al seno con frecuencia para favorecer el aprendizaje de la succión y estimular la producción de leche materna.
- Cuando la lactancia materna no sea posible o resulte insuficiente, el uso de sucedáneos de la leche materna debe hacerse únicamente bajo indicación y supervisión médica, respetando el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.