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Nuestros padres y madres canguro dicen....

Aún recuerdo el día 5 de Octubre, en que con tanta preocupación subí al sexto piso de Hospital San Ignacio en busca del Programa Madre Canguro, para preguntar qué debía hacer y cómo era que ingresaría al Programa Madre Canguro, luego de parar por la UCIN con mi hija Lourdes.  Fue el día que conocí a la Doctora Zita del Carmen quien con seguridad y mucho amor me explicó todo y me dijo que el programa quizá sería mi casa todo ese año; recuerdo a la Doctora Zita explicándome todo, involucrando conocimiento y alma en cada respuesta “Tranquilo no está sólo, aquí lo vamos a ayudar” Fue lo que me dijo, fue en ese momento el día en que realmente nací como padre; no sabía qué hacer. Mi esposa había pasado por una situación muy difícil y se encontraba en el hospital, mi bebé estaba en la UCIN y yo dando vueltas por todo el lugar.

Por fin llegamos al programa y fuimos recibidos con tanto amor y dulzura por todos.  La Doctora Zita, la Doctora Charpak, la Doctora Eleonora, la Doctora Silvita, la Jefe Marta, Celmirita, Amanda, Alexandra y obviamente Martica Cristo quienes, paso a paso nos mostraron a mi esposa y a mi todas las tareas que deberíamos seguir.  Nos explicaron que esa iba a ser una noche maravillosa para recordar pero muy difícil de llevar… Lourdes llegó bajita de peso y con requerimiento de oxígeno; nos midieron, nos pesaron, y bueno pasamos por toda la evaluación.  Luego nos dieron nuestra primera caja de leche para administrar con jeringa; “suerte” nos dijo Naydú.  Salimos del hospital rumbo a casa a vivir esa profunda experiencia de ser padres y encontrarnos realmente con nuestra hija.  Seguimos viniendo al programa todos los días hasta que nos quitaron la bala de oxígeno, luego de muchas oximetrías, mientras nos enseñaban cómo manipular a nuestra bebé, nos enseñaron cómo alimentarla, etc.  Vivimos un año y medio lleno de inquietudes y de mil preguntas que fueron resueltas, una a una en el Programa, hasta que estuvimos listos para partir y nos graduamos y fue casa justo el momento en que gracias a Dios todo poderoso nos volvimos a embarazar, quedamos embarazados de nuestra linda bebita Miranda, fueron meses maravillosos en los que compartimos mi esposa, Lourdes, yo y nuestra beba que venía en camino, lamentablemente a última hora sufrimos una terrible complicación, mi esposa cruzaba por la semana 32 y hubo necesidad de desembarazarla de urgencia ya que le dio preclampsia y desarrolló el síndrome de Hellp, con tan mala fortuna que murió luego del parto; y aquí es donde nuevamente el Programa Madre Canguro me vuelve a abrir sus puertas, esta vez con otra noticia triste, la Doctora Zita, también se había ido para el cielo, que desconsuelo!

Por suerte y gracias al amor inmenso de Dios sus mejores discípulas y sus enseñanzas lo mismo que su amor aún están aquí, de tal modo, desde que mi hija Miranda entró en la UCIN ya me estaban esperando no sólo para enseñarme nuevamente cómo cuidar a mi bebé, sino para confortarme tendiéndome la mano con todo su apoyo y dulzura.  Aquí están, como siempre estas dulces personas que  pese a que somos muchos, siempre tienen una sonrisa para recibirnos a mí y a toda mi familia, me sentí como en casa nuevamente y apoyado por las  mejores profesionales; mi Madre vino para acompañarme, apoyarme en todo esto y así poder cangurear a mi otra bebé.  Aquí están todas, otra vez a mi lado llenándome nuevamente de esperanza y mostrándome que no solamente su profesionalismo en el cuidado de neonatos es lo importante sino también su calidad humana; por esto GRACIAS.

Por todo esto y gracias al equipo del Programa Madre Canguro espero que este testimonio sirva, para los padres que están en el programa, tengan la confianza y la certeza de estar en las mejores manos y con los mejores profesionales que cuidad nuestros bebés.

Gracias Doctora Zita, su muerte como la de mi esposa hizo que todos los que las quisimos, hoy deseemos ser personas mejores, dispuestas a amar y cuidar de nuestros hijos, gracias por el legado de amor y entrega que es ejemplo para nuestras vidas.

Sergio Enrique Ortega

 



  La experiencia de ser mamá canguro es muy hermosa y muy gratificante, aunque también agotadora y más si no cuentas con alguien que te ayude en esos momentos en los cuales no das más, ¡pero bueno! Todo mejoraba.  Yo nunca me imaginé llegar algún día a experimentar esta situación pero cuando nació mi bendición “Lucianita” el verla así tan pequeña e indefensa, toda conectada a aparatos que no comprendía ¿por qué? o ¿para qué?, el ver que no podía ni tocarla y mucho menos darle un beso me dio un miedo y una incertidumbre, pensé que esto sería eterno, que no habría solución alguna para mi hija.  Creí que esto la pasaba a muy pocos y no era justo pues mis embarazos han sido complicados; Lucianita es mi séptimo embarazo y el segundo vivo, por lo tanto todo para mí fue terrible, ella tuvo muchas complicaciones tales como sufrimiento fetal, membrana hialina, apneas, anemias, transfusiones, displasia broncopulmonar; en fin, todas las consecuencias de ser una “bebé pretérmino” pero cuando por primera vez la pude tocar, besar, alimentar y expresarle mi gran amor, lloré como nunca y fue con una alegría inmensa pero también con un dolor porque yo decía que ella tan chiquita no podía.  Bueno eso creí pero que equivocada estaba, pues de algo que si me pude dar cuenta es que ellos, los bebés canguro, son muy fuertes; a medida en que pasaba el tiempo yo me ilusionaba más y un día pidiéndole a Dios que me diera fuerzas entendí que ella estaba para quedarse, que mi propósito debería ser vivir para ella, cuidarla y hacer lo que yo pudiera porque estuviera bien a mi lado.  Creo que una de las cosas más duras para mí fue el día que me dieron de alta, me sentí vacía, como si nada valiera la pena, el saber que yo me iba dejando a ni hijita metida en una incubadora, luchando por su vida.  Yo iba cada mañana y me quedaba hasta las 10 u 11 p.m., el tiempo se me hacía tan corto, yo le cantaba, la cangureaba, la tenía tan cerca pero me daba tanto miedo lastimarla que a veces solo la metía en mi pecho y no la molestaba hablándole, para que ella se sintiera bien, eso es lo que yo pensaba, para mí fue muy duro ver como en varias ocasiones se ponía morada, el terror que me daba era eterno, sentía que se me iba a morir, tanto así que hasta me daba miedo darle pecho porque creía que yo era quien la lastimaba.  Bueno por fin llegó el día… salida y cuando escuché eso dije que tal se me muera en la casa, yo no tengo esos aparatos que hay aquí y tampoco soy enfermera de un momento a otro me dio tanto miedo que no quería que me a dieran de alta… al otro día debía ir al programa plan canguro y en verdad fue lo mejor que nos pudo pasar pues desde el primer día me di cuenta de que no estaba sola… al llegar escuché “mamá, buenos días, es primera vez que trae a su bebé ¡Bienvenida! 

Cuando me realizaron una charla en la cual me explicaron todas las ventajas que tenía por estar en este programa, me di cuenta de que fuimos muy afortunadas pues me hicieron entender que ella necesitaba era amor y dedicación, me dijeron que mis temores eran normales pero que para eso estaban ellas, para apoyarme t ayudarme; la verdad desde el primer día en el que llegué al programa me sentí tranquila, sentí como si esa carga pesada que llevaba, ellos con su trato me la hubieran quitado.  Nunca pensé encontrar personas tan especiales, tan comprometidas, profesionales, carismáticas, tan humanas y sobre todo idóneo y con un don de gente que es difícil creer que existen personas que se preocupan por tu bebé y con cada bebé son  igual de especiales, hoy le doy gracias a Dios porque en el programa encontré un apoyo y mucha colaboración pues aparte de ayudarte a cuidar a tu bebé se preocupan por la mamá y entienden que la experiencia no es fácil, ellos con sus actos sin decírtelo con palabras te expresan seguridad y tranquilidad. Gracias al Programa Madre Canguro hoy en día tengo una hijita de 6 meses de nacida ya no queda nada de esa bebé de 31 semanas de nacida… aunque aún presenta pausas y en casa está con su oxígeno y monitor para las apneas sé que cuento con ellos en cualquier momento sin importas si es de día, noche, tarde, temprano, o un fin de semana pues el apoyo es integral y son las 24 hora del día; por eso digo, aparte de todo no descansan y todo por qué?  Por amor a lo que hacen, para mí son un grupo de trabajo tan, pero tan organizado que piensan en todo para el bienestar de quienes dependen de sus conocimientos.

GRACIAS Programa Plan Canguro
, no sabía que existían, GRACIAS por todo, ojalá Dios los Bendiga y sigan siendo esos ángeles protectores para todos los niños que legan a sus manos.  Se que ustedes son los mejores, esto lo digo con toda seguridad pues sé que ningún país lo enseña como lo hacen en Colombia.  Gracias por brindarme cada día su apoyo y por hacer de mí una buena Mamá Canguro.

Margarita Gómez



AVENTURA CANGURO

El nacimiento de un bebé no siempre ocurre como se cree y como se piensa, existen momentos de incertidumbre, de vacío y de miedo.  Saber que Juan Pablo nacería de 34 semanas y 1530 grs. Implicó descubrir una nueva manera de ser padres.  Lo veíamos pequeño, indefenso, frágil, a mí como padre me daba miedo alzarlo.  Sentíamos tristeza cada tarde cuando partíamos a casa y Juan Pablo se quedaba en la clínica. Sentimos mucha alegría y felicidad el día que los tres salimos como una familia con muchas preguntas, con temores de no poder cumplir con todos los cuidados que requería el bebé.  La tarde que salió, aprendimos a llevar a Juan Pablo en nuestro pecho, era gratificante sentir su piel, disfrutar de su compañía y brindarle el calor que necesitaba… fue así como al día siguiente iniciamos la Aventura Canguro:

Amor incondicional para que la vida continúe en Juan Pablo;
Vida que depende del calor que papá y mamá le brindemos, donde se da el
Encuentro de dos seres que se necesitan: mamá-hijo, papá-hijo.  La
Naturaleza nos ofrece lo que Juan Pablo requiera para vivir: calor, alimento materno y amor.  En nosotros se despierta la
Ternura al verlo en su pequeñez y fragilidad; es
Un ser indefenso quien lucha por vivir; para nosotros es un
Reto maravilloso que nos entrega la vida como padres; descubrimos que el
Amarnos fortalece nuestro vínculo familiar y nos motiva para continuar el camino de la vida.

Celebrar con goza cada una de las dificultades superadas.
Aunar esfuerzos con médicos y enfermeras.
No bajar la guardia en los momentos de crisis y cansancio.
Ganarle a las adversidades es la meta de los tres.
Unir nuestras fuerzas para hacer de Juan Pablo un campeón de la vida.
Realizarnos con sus logros, su ganancia de peso y talla, la mejor recompensa
Orar al Dios de la vida en acción de gracias por el regalo de nuestro hijo, Juan Pablo,  porque nos ha permitido tener una aventura canguro.

Rocío Rodríguez


 

De: Luz Zurely Pino Mejía
Bebé: Santiago Cuadros.

 

SEÑORES:
Programa Madre Canguro


Cordial Saludo

La presente es mi opinión y agradecimiento por la atención prestada a mi bebé y a mí. Creo que me ayudo   muchos, porque es  mi primer  bebé y no sabía cómo atenderlo, por ser pre término. La calidad humana de todo el personal del programa me sentí segura y agradable en sus instalaciones, gracias a ustedes pude sacar mi bebé adelante. Fue muy agradable estar allá me educaron de tal forma para cuidar a mi niño. Jamás  me imagine este programa para los bebes pre término, nunca me llegue a imaginar y tener que “canguriar” a mi bebé.

Gracias a ello aprendí a querer más a mi bebé,  tener 24 horas  canguriando es martirizante pero valió la pena porque mi jiño está bien, con buen peso y todo gracias a ustedes, además aprendí lo primordial de este programa, la lactancia materna, me dio más confianza y le puedo brindar más amor y afecto a mi Santiago.De nuevo mil y mil aplausos a este maravilloso programa, y Dios les pague por todo lo que hacen por las madres con sus bebes prematuros que Dios los guie y perduren para siempre.

¡!!!! Hasta pronto ¡!!!!

   


 

De: Jhoana Andrea García
Bebé: Jordán Simbaqueba y su familia.

Hola: En el día de hoy quiero compartirles mi historia, Mi nombre es Jordán Simbaqueba García, soy un lindo bebé, simpático y amigable, nací en la clínica Prado de Medellín, el parto de mí mamita fue inducido porque no tenía  el suficiente liquido para permanecer en el vientre, por ello mí nacimiento fue de 8 meses de gestación con un peso bajo de 2.200 gms, fui llamado bebé  canguro por esto fui enviado al Programa Madre Canguro allí le explicaron a mi mamá sobre los cuidados para conmigo por ejemplo:

- Que el calor de mis padres era fundamental para mi bienestar sólo debía permanecer con mí pañal, gorro y medias en el pecho de uno de mis papás.
- Que la leche materna era vital para mí supervivencia debía alimentarme cada media hora.
- El sol también jugaba un papel importante, pues este me daba vitamina E y evitaba la bilirrubina, además en los días de poco sol mi mamá me exponía a la luz del día y complementaba con masajes especiales para mi estimulación, siempre estuvieron muy pendientes de mí las pediatras del hospital fueron muy especiales y atentas de mis progresos, me hacían un seguimiento de manera especial en las visitas al hospital le enseñaron a mi mamita a cerca de los signos de alarma para bebés canguros que son:
- Labios Morados.
- Costillas que se hunden al respirar
- Aletas de la nariz que se mueven con rapidez.
- Coloración de piel amarillenta.
- Si se observa poca actividad o no quiere comer.

Gracias a todos los cuidados de mi mamita al cariño y recomendaciones de todo el personal de la clínica por todo esto mi familia y yo estaremos toda la vida agradecidos y le pedimos mucho a Dios para que el Programa Madre Canguro continúe y así muchos bebecitos salven sus vidas por todo esto que Dios los bendiga y que tengan una navidad llena de alegría y en compañía de los seres que aman.

 

Les desean Jordán Simbaqueba y su familia.

 
De: Martha C.  Ospina

Bebé: Ana Valeria Álvarez Ospina

MI EMBARAZO TRISTE

En mi embarazo me toco pasar por muchas necesidades porque me tocaba lavar carros para mantenerme. Muchas veces me tocaba aguantar hambre porque mi almuerzo era a las 3:00PM ó 4:00PM, creo que por eso mi bebé se me vino sin tiempo.

Una amiga me decía que abortara a mi bebé par mi eso no es un amiga, porque yo si quería salir adelante con mi bebe así tenía que pasar por necesidades y sacrificios, tengo cuatro hijas que me toca luchar por ellas y estoy muy orgullosa de mis 4 hijas que son mi vida, yo vivo en un ranchito de tablas, hace 15 días que se me cayó el techo la gente del SIMPAC me colaboraron gracias a Dios nos colaboraron con un mercadito, pero en este momento nos toca rebuscárnosla para mantener en pie esa casita. Le doy gracias a Dios, que no estaba dentro de la casa en ese momento estábamos haciendo una vuelta de la bebé me sirve de mucho la ayuda de Buen Comienzo porque me colaboran mucho para salir adelante con mis hijas que donde yo tuviera plata, sería capaz de ir todos los días ahora no puedo lavar carros porque me mantengo muy ocupada con mi hermosa bebe que es una siete mesina, al fin pase de estar preocupada a estar ocupada y además soy una mujer muy pobre.